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Artículo Seleccionado: Proyecto piloto para establecer la metodología y criterios de calificación de Microfinancieras

Fecha de publicación:    Sep 25, 2009 00:00 EST
Contactos analíticos:
Angélica Bala, México (52) 55-5081-4405, angelica_bala@standardandpoors.com
Sergio Garibian, Buenos Aires (54) 11-4891-2119, sergio_garibian@standardandpoors.com

 

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Revisión de Standard & Poor’s
Desarrollando los Criterios de Calificación de Microfinancieras
Resultados del Programa Piloto de Calificaciones
Evaluación del Riesgo País de la Industria Bancaria (BICRA)
Perfil de negocios
Administración y Estrategia
Propiedad, Gobierno corporativo, y rol del consejo de administración
Capacidad de manejo de riesgos
Perfil financiero
Lecciones aprendidas
Análisis relacionado

A fin de promover el desarrollo de una infraestructura sólida en los mercados de capitales, globales y locales, para las actividades de microfinanciamiento y en especial con el ánimo de contribuir a construir un mercado secundario saludable, el Fondo de Inversiones Multilaterales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) solicitó a Standard & Poor’s Ratings Services que participara en un proyecto piloto para calificar microfinancieras (MFs). Estas instituciones otorgan créditos de montos pequeños y servicios financieros a clientes de bajos ingresos y/o que carecen de ellos. Standard & Poor’s considera que la existencia de indicadores reconocidos globalmente puede reforzar la transparencia dentro de la industria de microfinanciamiento. Estos estándares establecidos podrían dar a los inversionistas mejores herramientas para evaluar la calidad crediticia y desempeño de una institución de microfinanciamiento y permitirles realizar comparaciones de las oportunidades de inversiones en el sector dentro y fuera de sus países así como frente a otras oportunidades fuera del segmento de las microfinancieras.

Nuestro papel en el proyecto piloto, que inició a principios de 2008, fue evaluar cómo encajan las instituciones de microfinanciamiento dentro de los criterios actuales de Standard & Poor’s para calificar instituciones financieras, hacer los ajustes para incorporar las características especiales de las MFs y su peso, y para probar la validez de estos factores a través de un programa piloto de calificaciones. Dado que el conjunto de las instituciones de microfinanciamiento calificadas estuvo relativamente limitado (10 en el programa piloto más cuatro previamente calificadas), nuestras conclusiones se refieren específicamente a las MFs revisadas en particular y no necesariamente aplican para el desempeño del sector en general.

Las calificaciones que asignamos en el programa piloto, algunas de las cuales son públicas y otras confidenciales, corresponden a nuestra escala global y buscan ser comparables con las de otras entidades calificadas en el mundo. Las calificaciones en escala nacional de Standard & Poor’s se basan en una escala diferente y no son comparables entre países. La escala global de calificaciones crediticias está diseñada para realizar comparaciones globales de emisores de diferentes países, mientras que la escala nacional de calificaciones crediticias está diseñada para cubrir las necesidades específicas de los participantes locales y extranjeros en los mercados financieros de un país determinado. La escala nacional ofrece calificaciones más granulares entre el espectro más relevante para diferenciar el riesgo crediticio entre deudores locales. Las definiciones de las calificaciones subrayan el carácter y enfoque nacional de la escala, con un énfasis en el riesgo crediticio en relación con otros deudores y obligaciones locales. La escala nacional de calificaciones excluye algunos riesgos soberanos, tales como el de transferencia y otros sistémicos que son comunes para todos los deudores locales.

Consideramos que el establecimiento de un marco común y consistente de estándares aceptados para evaluar el perfil crediticio de las microfinancieras, reforzará la transparencia, ofreciendo información y parámetros claros. En nuestra opinión, tales estándares globales también servirán como una guía para que las microfinancieras tengan un mejor entendimiento de los criterios que podrían usar los inversionistas al evaluar una decisión de inversión.

Revisión de Standard & Poor’s
Usando nuestros criterios y metodologías para calificar instituciones financieras, analizamos su desempeño, considerando principalmente los siguientes componentes:
  • Factores a nivel del sistema, principalmente riesgo económico y de la industria (como se resume en nuestras evaluaciones de Riesgo País de la Industria Bancaria –BICRA, por sus siglas en inglés).
  • Estructura corporativa, incluyendo la propiedad del grupo o importancia sistémica. Entre mayor sea el nivel de importancia sistémica más crítico será el papel del banco para el funcionamiento de la economía o sistema financiero, y también más atractiva será su franquicia para un rescatador potencial.
  • Perfil de negocios, en especial la posición de mercado, diversificación, administración y estrategia.
  • Perfil del riesgo financiero, incluyendo riesgo crediticio, riesgo de liquidez / fondeo, ingresos, capitalización, y flexibilidad financiera.
  • Administración del riesgo, con un énfasis en el marco integral del mismo.

BICRA o su equivalente variaron significativamente
La clasificación de BICRA y/o las calificaciones soberanas afectaron las calificaciones de MFs en diversos grados. Nuestro grupo de Calificaciones de Instituciones Financieras establece la clasificación de BICRA de acuerdo con una metodología diferente (véase “Análisis de Riesgo de la Industria Bancaria”, publicado el 3 de junio de 2009). Esta clasificación coloca el sistema financiero de un país de una escala que va del más fuerte (1) al más débil (10) y sirve como guía para entender cómo afecta a las MFs la economía e industria de un país. Usamos el BICRA como un parámetro para evaluar la exposición de estas instituciones a los riesgos macroeconómicos. Observamos que el grado de exposición de los factores de riesgo de un país difiere considerablemente entre las MFs.

Los perfiles de negocio de las instituciones que revisamos eran fuertes en comparación con los de otras MFs que operaban en sus respectivos mercados. Sin embargo, consideramos que el crecimiento futuro en sus posiciones de mercado podría verse severamente limitado por el entorno actual de mercado menos favorable. Al revisar la información de factores de perfiles de riesgo más específicos, consideramos que este grupo tiene posiciones de mercado y diversificación de negocios superiores al promedio dentro del segmento de microfinanciamiento. Estas instituciones en particular se encuentran entre las tres principales en posición de mercado en el sector de MFs en sus respectivos países. Unas cuantas también están entre las 10 principales en los sectores bancarios correspondientes de sus países.

La fortaleza, capacidad, experiencia y estrategias de negocio de la administración, que son componentes clave del perfil de negocios, varían significativamente. Mientras que todos los equipos gerenciales buscan administrar una institución financiera más compleja, su rápido crecimiento hasta el año pasado es en parte una de las razones detrás de esta brecha en las habilidades. El difícil entorno económico y financiero actual pondrá a prueba a los equipos de administración con menos experiencia, pero pensamos que la desaceleración en el crecimiento de la cartera y los activos puede dar tiempo al equipo gerencial para reforzar o adquirir las habilidades que requieren para hacer frente a estos desafíos.

Capacidad de administración de riesgos
Estos procesos en general son lo suficientemente sofisticados para cubrir los riesgos del modelo de negocios de las MFs. Aunque consideramos que estos sistemas son adecuados, esperamos que continúen evolucionando para poder hacer frente a los nuevos desafíos de la industria. Nuestra revisión de la capacidad de los sistemas de administración de riesgos (ERM, por sus siglas en inglés) se limitó a entender y evaluar los riesgos operativos inherentes a la industria como parte del modelo de negocios específico de cada MF además de revisar las capacidades y deficiencias de los sistemas para permitir al equipo gerencial y al consejo de administración tomar acciones oportunas. En nuestra opinión, los diferentes niveles de transparencia en el sector de microfinanciamiento y la creciente competencia por el limitado capital disponible, subrayan la necesidad de contar con un método coherente, articulado y efectivo para medir, manejar y controlar los riesgos. Las MFs que revisamos corresponden a las categorías (Tier) I y II de microfinanciamiento que cuentan en general con mejores sistemas para respaldar “prácticas administrativas sólidas”. El grupo Tier I está conformado por las 150 principales MFs que son maduras y en su mayoría, reguladas y financieramente sustentables. El grupo Tier II está integrado por menores MFs que están buscando obtener una rentabilidad positiva y muchas de las cuales se encuentran en camino de convertirse en bancos.

Los perfiles financieros de las MFs calificadas con ‘BB’ o en niveles inferiores de la escala global de calificaciones han mostrado un desempeño sólido debido principalmente a su fuerte crecimiento. Sin embargo, dadas las condiciones de restricción crediticia en los mercados, el desaceleramiento de las economías emergentes y el crecimiento sustancialmente menor –y en ocasiones la reducción– en la cartera de créditos, estas instituciones están modificando sus estrategias de crecimiento para evitar el deterioro de su desempeño operativo.

Encontramos que los riesgos, crediticio, de fondeo y liquidez, además del desempeño de sus ingresos, constituyen los factores más relevantes para analizar los perfiles financieros de las MFs. El riesgo crediticio, medido por el indicador de “portafolio en riesgo” (PAR) para 30 días, fue saludable en la mayoría de las MFs que analizamos, al oscilar desde menos de 2% a 4%, en línea con el promedio de la industria de alrededor de 3%. Sin embargo, unas pocas instituciones salieron de ese rango al experimentar los efectos tempranos de la desaceleración económica en forma de un reciente deterioro en la calidad de activos. Esto, a su vez, afectó su cartera de créditos y sus intentos por introducir nuevos productos. Durante el siguiente año, esperamos que más de las MFs que revisemos muestren cierto nivel de deterioro en la calidad de activos de sus créditos pero consideramos que las MFs conservadoras mostrarán un desempeño adecuado.

De manera similar, al observar el fondeo y liquidez de las MFs, encontramos que la mayoría cuentan con perfiles de financiamiento suficientes con un calce adecuado de activos-pasivos. La mayoría de las instituciones que revisamos toman depósitos. Tanto éstas como las que no lo hacen mostraron bases sólidas de fondeo. Las instituciones que no captan depósitos lograron atraer importantes montos de capital privado durante los últimos años. Sin embargo, hacia el último trimestre de 2008, muchas de las MFs del grupo registraron un incremento importante en sus costos de fondeo como resultado de la restricción crediticia en los mercados. También fueron afectadas por la menor liquidez; en algunos casos se retrasaron sus emisiones de deuda y fue más difícil obtener nuevo capital de los accionistas.

Consideramos que los índices de liquidez de este grupo son más que adecuados dada la naturaleza de su cartera de crédito y los plazos más largos de las líneas crediticias y otros financiamientos. En nuestra opinión, una administración diligente de los activos-pasivos ayuda a las MFs a mantener una liquidez adecuada, incluso para las que reciben depósitos con una porción importante de su financiamiento de corto plazo. Las MFs que cuentan con fondos en divisas provenientes de fuentes internacionales están expuestas al riesgo cambiario. Sin embargo, dentro de este grupo, el fondeo en moneda extranjera es relativamente pequeño y está bien administrado, lo que limita significativamente la amenaza potencial para la liquidez en general y el perfil de financiamiento.

Los perfiles de rentabilidad e ingresos de las MFs en el programa piloto varían significativamente dependiendo del modelo de negocio (lucrativo / no lucrativo), perfil competitivo, y del entorno regulatorio dentro del país en el que operan. Considerando estas limitaciones existentes, la mayoría de los perfiles de rentabilidad son adecuados para mantener buenos márgenes de rentabilidad y de retorno sobre activos promedio. Esperamos que estas MFs continúen registrando mayores gastos operativos dadas las condiciones económicas y financieras de los mercados; sin embargo, varias acciones de sus administraciones deberían ayudar a las MFs a mantener sus márgenes actuales casi en línea con sus niveles de desempeño histórico.

Capital y Flexibilidad financiera
La suficiencia de capital de estas instituciones se basa ampliamente en los índices de capitalización (capital total ajustado) de Standard & Poor’s cuando se les compara con las instituciones financieras que no pertenecen al segmento de microfinanciamiento, lo que refleja tanto la naturaleza de las entidades como el rápido crecimiento de sus carteras. Hay algunas excepciones. Standard & Poor’s no se enfocó en los índices de capital regulatorio porque no son comparables entre países y no todas las MFs del grupo están reguladas, y por consiguiente, tales índices no son muy relevantes.

La flexibilidad financiera varió significativamente. Sin embargo, es difícil esclarecer qué tanto afectarán a las MFs los mercados de capitales más restringidos dado el limitado monto y el costo considerablemente mayor del crédito disponible. Muchas de las MFs con depósitos importantes estarán en una posición más sólida para sortear la crisis en el corto plazo. Aunque, sin respiro en los mercados, las MFs necesitarán explorar nuevas estructuras de capital que les ayuden a mantener una flexibilidad financiera y capital suficientes.

Grupo de Microfinancieras
El grupo de MFs es relativamente pequeño pero constituye una muestra representativa de las instituciones de microfinanciamiento en América Latina. Además de las 12 MFs que revisamos, incluimos información de otras dos MFs, una de Asia y otra de Europa Oriental, previamente calificadas por Standard & Poor’s.

Las MFs en el grupo piloto representan diversidad en:

  • Geografía (dentro de América Latina);
  • Tamaño de la cartera;
  • Tipo de institución (por ejemplo bancos, instituciones financieras no bancarias y no lucrativas); y
  • Principales redes de microfinanciamiento, así como entidades no afiliadas.


Desarrollando los Criterios de Calificación de Microfinancieras
Standard & Poor’s publicó un conjunto de lineamientos en junio de 2007 respecto a los beneficios potenciales de contar con una exhaustiva metodología de calificaciones de MFs para cubrir las necesidades analíticas de los inversionistas (véase “Metodología de Calificación de Microfinancieras”, publicado el 5 de junio de 2007). Un grupo de trabajo integrado por expertos en la industria de microfinanciamiento y por analistas de Standard & Poor’s desarrollaron la metodología (véase “Reporte del Grupo de Trabajo sobre la Metodología de Calificación para Microfinancieras”, publicado el 5 de junio de 2007). Tras la publicación de los lineamientos y en apoyo de un mayor refinamiento del proyecto de metodología, Standard & Poor’s realizó una revisión de sus criterios relevantes para el sector, provenientes de diversas áreas tales como instituciones financieras, instituciones de salud, entidades de finanzas públicas no tradicionales, vivienda de bajos ingresos y universidades. El propósito de la revisión fue encontrar semejanzas entre estos tipos de entidades y la industria de microfinanciamiento, en particular en relación con la estructura de propiedad de las instituciones (no lucrativa frente a lucrativa) y con la ejecución de la misión, en la medida que afecten el desempeño operativo y financiero.

Consideramos que la revisión interna resultó en un enfoque más matizado que refleja mejor la naturaleza especializada de las instituciones de microfinanciamiento y sus operaciones. Incorporamos los rasgos característicos del modelo de las microfinancieras en el proceso de evaluación, al mismo tiempo que incluimos como factores clave todos los indicadores estándar de calidad crediticia de las instituciones financieras: riesgo económico y de la industria; posición de mercado y diversificación; administración y estrategia; propiedad y gobierno corporativo; generación de reportes financieros; administración del riesgo operativo, de la empresa, crediticio y de mercado; ingresos y rentabilidad; fondeo y liquidez; y capitalización. A través del programa piloto de calificaciones hemos validado qué tan robustos son estos criterios.

Resultados del Programa Piloto de Calificaciones
Nuestra muestra incluyó MFs de siete países en América Latina, un país de Europa Oriental, y uno en Asia (véase la Tabla 1). Nuestras calificaciones de las MFs oscilaron entre el nivel más alto de ‘BB’ y el más bajo de ‘CCC’. En muchas instancias, las calificaciones se vieron limitadas por el riesgo país.

La información financiera presentada en este reporte corresponde al cierre de 2008. Todas las MFs que calificamos tenían perspectivas estables cuando se realizó el proyecto. La industria de microfinanciamiento se ha visto afectada por la reciente crisis financiera y económica y por el resultante incremento en los precios de los alimentos y energía, la restricción crediticia en los mercados y la escasez de liquidez. Esperamos que las MFs que revisamos muestren cierto deterioro en sus fundamentos crediticios durante 2009, aunque menor que el de las instituciones financieras tradicionales.

Evaluación del Riesgo País de la Industria Bancaria (BICRA)
Standard & Poor’s integra factores a nivel del sistema para analizar el BICRA de una institución financiera. El BICRA indica las fortalezas y debilidades de la economía e industria bancaria de un país en relación con los de otros países. Usamos el BICRA como un parámetro para evaluar la exposición a riesgos macroeconómicos. Sin embargo, observamos que el grado de exposición a los factores de riesgo país varía significativamente entre las MFs. En el grupo de MFs que revisamos, usamos el BICRA como la evaluación de la industria bancaria de cada país y lo aplicamos dentro del contexto del sector de microfinanciamiento. Nuestras calificaciones soberanas también fueron una consideración importante en las evaluaciones, lo que resultó en una limitación para los niveles de calificación alcanzados por las MFs (véase la Tabla 2).

Perfil de negocios

Posición de mercado y diversificación del negocio
La posición de mercado de la mayoría de las MFs que revisamos es muy fuerte dentro del contexto del segmento de microfinanciamiento. El crecimiento para la mayoría de las MFs osciló desde un nivel mínimo de 30% hasta una máxima de 70%, en términos anuales, aunque esperamos que esta tasa disminuya a niveles más modestos ante las condiciones actuales financieras y económicas en todo el mundo. Observamos que se indican conclusiones similares sobre las perspectivas de crecimiento en el “Symbiotics 50 Index” así como en el reciente estudio (Marzo, 2009) del Grupo Consultivo de Asistencia a los Pobres (CGAP, por sus siglas en inglés), titulado “Impact of the Financial Crisis on MFIs and Their Clients, CGAP Brief May 2009”. La mayoría de las MFs que revisamos se encuentran entre las más grandes instituciones de microfinanciamiento en sus respectivos países y, en muchos casos, también entre las instituciones que tienen la mayor participación de mercado entre las entidades financieras de sus países.

Es claro que estas entidades han seguido estrategias de crecimiento muy exitosas y han logrado incrementar su base de clientes de manera significativa en los últimos años. Los equipos gerenciales de las instituciones muestran un extensivo conocimiento de sus mercados y, con los años, han afinado sus estrategias de alcance.

La diversidad de productos de las MFs es limitada en general, pero algunas muestran un buen nivel de diversificación en su país de origen y han diversificado la cartera de créditos en comparación con otras instituciones financieras de mercados emergentes. Muchas MFs han desarrollado nuevos productos y servicios en los últimos años, incluyendo microseguros y una mezcla más variada de términos y opciones para productos de ahorro y crédito. Esto es particularmente cierto para las MFs que están más establecidas o tiene una mayor trayectoria. La mayoría de las instituciones examinadas presentan en general una sólida posición de mercado y diversificación de negocios en comparación con sus pares, lo que contribuye de manera importante a generar las sólidas tasas de crecimiento recientes para sus activos y pasivos.

Muchas MFs se enfrentan a una creciente competencia y a la erosión de sus márgenes, en especial en países con mercados de microfinanciamiento muy activo como Perú, México y Colombia. Algunas han tomado medidas proactivas para mejorar el manejo de su relación con sus clientes, introducir nuevos productos tras realizar exhaustivas encuestas de mercado y para realizar venta cruzada de productos cuando resulte apropiado.

Observamos algunos casos de un enfoque excesivamente agresivo para ganar participación de mercado. Esto ocurrió de manera particularmente notable en países como Paraguay donde la competencia es intensa y las condiciones económicas permitieron un crecimiento extremo de la cartera vencida en algunos casos debido a estándares crediticios laxos.

Tales desafíos, aunados a la crisis global financiera y económica, afectaron el microfinanciamiento en América Latina en el último trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2009. Aunque es demasiado pronto para cuantificar claramente el impacto, reportes de la industria publicados recientemente así como estudios y análisis propios indican que el crecimiento se ha desacelerado de manera significativa con el resultante debilitamiento de algunos indicadores cuantitativos.

Administración y Estrategia
Consideramos que la administración es el elemento más crítico para el éxito de una MF. Es uno de los elementos clave para distinguir una institución fuerte de una débil dentro de este sector. Las habilidades de la administración para dirigir la organización a través de acontecimientos impredecibles e inesperados, en esta muestra limitada, fue el indicador más predictivo de la estabilidad de una MF.

Evaluamos la administración de acuerdo con las siguientes tres categorías:

  • Calidad y experiencia de la administración senior
  • Estrategia y planeación
  • Administración de los recursos humanos

Calidad de la administración
La calidad y experiencia de la administración son muy sólidas en la mayoría de las MFs que revisamos en esta clase de activo. En general, el equipo gerencial ha estado en el sector de microfinanciamiento durante al menos 10 años y posee un conocimiento muy sólido del negocio. Sin embargo, un área parece distinguir a los administradores más fuertes de los que se consideran solamente como adecuados –los más fuertes tienen un amplio conocimiento de los sistemas financieros y entornos de los países en los que operan, así como exposición y experiencia en mercados financieros foráneos y globales. Unas cuantas instituciones tienen en la alta dirección más de 15 años de trabajo en el sector más amplio de la banca. Y solamente un alto ejecutivo de una MF es el presidente de la asociación bancaria del país donde opera.

Esta situación es de particular importancia porque algunas de estas instituciones se han transformado en los últimos años de organizaciones no gubernamentales (ONGs) o de instituciones financieras no bancarias a bancos regulados, que son organizaciones mucho más complejas. Además, el actual entorno financiero entraña diversos desafíos importantes para la industria y subraya la necesidad de contar con un equipo gerencial diestro, con experiencia y sofisticado.

Estrategia y plan de negocios
Otro componente de igual importancia para nuestra evaluación es la planeación y ejecución/implementación de la estrategia de negocio. Fue claro a partir de nuestro análisis que las MFs del programa piloto cayeron en dos grupos distintos:

  • MFs con modelos de negocio básicos y con limitadas líneas de productos, enfocadas en ocuparse de los segmentos financieramente desatendidos.
  • MFs con complejos modelos de negocio, con una amplia variedad de productos y servicios, y una gama más amplia de clientes, incluyendo Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) así como clientes de crédito al consumo (que buscan financiamiento para propósitos que no generan ingresos).

En ambos tipos de instituciones, los analistas observaron diversos grados de competencias gerenciales.

Aunque el conjunto de MFs revisadas obtuvo una categoría de calificación de ‘BB’ o inferior, las estrategias de la administración y la implementación de las mismas en la mayoría de los casos están bien adaptadas a las necesidades de sus modelos de negocios. La Tabla 3 detalla las evaluaciones de Standard & Poor’s sobre las fortalezas y debilidades de las estrategias y planeación de las MFs.

Manejo de los recursos humanos
Otro elemento muy importante de la estrategia de administración es el manejo de los recursos humanos. En el sector de microfinanciamiento, el reclutamiento y capacitación de los ejecutivos de crédito, gerentes de sucursales, y de otro personal, son críticos para mantener una calidad de activos sólida y para el crecimiento de la participación de mercado. El otorgamiento de incentivos apropiados, la capacitación y el desarrollo profesional son esenciales para retener al buen personal. La mayoría de las instituciones calificadas en el programa piloto mostraron estar conscientes de la necesidad del manejo de los recursos humanos. La mayoría han puesto en marcha procesos organizados de contratación, capacitación y promoción, y ofrecen esquemas de compensación apropiados para las condiciones laborales locales.

Propiedad, Gobierno corporativo, y rol del consejo de administración
El análisis de la propiedad de una MF incluye las prácticas de gobierno corporativo y el papel de la administración y del consejo. Esperamos que las estructuras y prácticas de gobierno corporativo correspondan con la estructura de propiedad, etapa de desarrollo, misión social y requerimientos regulatorios del país de origen de cada MF. Entre las instituciones que revisamos se encuentran bancos, instituciones financieras no bancarias, y ONGs. Las estructuras de propiedad en estos tres tipos de entidades difieren pero tienen algunas semejanzas en cuanto a las prácticas corporativas y a los roles del consejo de administración. Todos los consejos directivos cuentan con representantes de grandes redes de microfinanciamiento, instituciones multilaterales y de otras entidades internacionales de desarrollo. Entre sus miembros también están representantes locales clave con diferentes niveles de visión financiera y empresarial, muchos con experiencia de de más de 15 años. La mayoría de los consejos directivos cuentan con miembros con diversas habilidades y conocimientos del mercado los cuales permiten un constate apoyo a la administración y, aun más importante, ofrecen una valiosa evaluación crítica del desempeño e iniciativas de la administración.

La composición y desempeño del consejo de administración difiere a través de las diversas MFs, en gran medida en lo que corresponde a su independencia y a las atribuciones de supervisión del comité de auditoría. En algunos casos, los consejos están formados, todos o en gran parte, de los administradores senior. En la mayoría de las entidades bien desarrolladas fuera del sector de microfinanciamiento, los directores independientes constituyen una tercera parte del consejo. En el caso de las MFs, consideramos su nivel de desarrollo para determinar la composición óptima de los miembros independientes. Como mínimo, debe estar presente un miembro independiente sin importar la etapa de desarrollo de la MF. Este es el caso en la mayoría de las instituciones que revisamos.

En varias MFs, y particularmente en las instituciones menores por tamaño de activos o las que tienen modelos de negocios menos complejos, los consejos de administración no incluían un subcomité de auditoria formado por miembros del consejo que no son parte del personal con acceso total a la información de la organización y autoridad para contratar o despedir al jefe del departamento de auditoría interna.

Capacidad de manejo de riesgos
El papel que juega la capacidad del manejo de riesgos (ERM, por sus siglas en inglés) en las prácticas de gobierno corporativo de una MF, depende de la complejidad de su modelo de negocios. Los inversionistas en el sector han reconocido la necesidad de aumentar la transparencia para contribuir a la evaluación de los riesgos en este mercado de elevado crecimiento, dinámico y en evolución.

La evaluación de ERM que realiza Standard & Poor’s considera los esfuerzos de una institución para articular, medir, manejar y controlar los riesgos. La ERM necesita estar incorporada en toda la organización como una práctica general; sin embargo, dado el perfil de riesgo de las MFs, resulta apropiado enfocarse principalmente en los riesgos operativos.

Bajo el riesgo operativo, nos enfocamos en las siguientes cuatro áreas en el contexto del modelo de negocio del sector de microfinanciamiento:

  • Políticas y procedimientos
  • Tecnología y sistemas
  • Contabilidad y generación de reportes financieros
  • Funciones de auditoría interna

Políticas y procedimientos
Las políticas y procedimientos de las áreas de originación y cobranza son claros, exhaustivos y bien documentados en todas las MFs que revisamos. Las instituciones difieren más bien en la implementación de los procedimientos. Las MFs más sólidas y más sofisticadas usan una tarjeta de evaluación (score card) para revisar metódicamente la recolección de información y el riesgo crediticio, lo que les permite medir la cartera vencida de manera semanal. También realizan comités regulares de activos/pasivos para manejar los riesgos de liquidez.

Unas cuantas MFs del grupo no siempre han implementado de manera consistente los procedimientos de ERM. Por ejemplo, una MF se enfocó en el crecimiento agresivo pero no consideró los riesgos asociados con una implementación menos que adecuada de los procedimientos de originación. En un par de casos, ha habido incidencias repetitivas de fraude, tanto interno (personal que origina créditos de clientes que no existen) como externo. Los equipos gerenciales con experiencia actuaron rápidamente para resolver estas situaciones y contaron con recursos para hacerlo. Consideramos que todavía se necesitan mejoras en esta área; sin embargo, no todas las MFs tienen recursos asignados para corregir completamente los problemas.

Tecnología y sistemas
La plataforma tecnológica (IT) y los sistemas de información gerencial (SIGs) también son elementos importantes en nuestra evaluación de los riesgos operativos. Nos enfocamos en la exactitud, integralidad, y oportunidad de información generada por el área de sistemas, así como en el reconocimiento de la administración de las limitaciones de sus sistemas. Es crucial la capacidad de la plataforma tecnológica para capturar adecuadamente y mantener información detallada así como para generar reportes regulares, oportunos y exhaustivos.

En esta área, los resultados variaron ampliamente. Unas cuantas MFs tienen una plataforma tecnológica y SIGs muy avanzados que mantienen información detallada y proporcionan reportes exhaustivos a la administración. Tales instituciones invierten de manera consistente en sus sistemas y los actualizan para reflejar mejor la complejidad de la información que recaban y para permitir el crecimiento futuro. Otras cuantas iniciaron con sistemas adecuados que tienen poco margen para el crecimiento. Hay algunas MFs con sistemas menos que adecuados, en las que gran parte de sus actividades diarias está respaldada por sistemas manuales ineficientes.

Contabilidad y generación de reportes
Las metodologías de contabilidad y generación de reportes que usan las MFs son variadas. En general, la mayoría contratan auditores de firmas internacionales y siguen prácticas contables más conservadoras y rigurosas que las exigidas por los reguladores. Por ejemplo, la mayoría de las MFs aplican la práctica de reportar el portafolio en riesgo (PAR) de 30 días por morosidad, incluso cuando lo establecido por los reguladores exige el reporte de PAR a 60 o 90 días.

Funciones de auditoría interna
Esperamos que la función de auditoría interna de una MF bien administrada tenga un equipo de auditoría interna independiente. También esperamos que los administradores de riesgo cuenten con capacitación apropiada y que estos reporten a un miembro independiente del consejo de administración.

De las MFs que revisamos, las entidades más grandes y bien establecidas tienen funciones de auditoría interna, independientes, con discusiones regulares en el comité de auditoría del consejo. Los administradores senior de todas las áreas clave conocen el estatus y calidad de las cifras reportadas y de los temas que deben atenderse. En las mejores MFs, se realizan auditorías internas de manera regular en cada sucursal.

Una de las MFs es una entidad pequeña, menos sofisticada que no cuenta con comité de auditoría interna, aunque los jefes de cada departamento se reúnen regularmente. Dado el modelo de negocios de la MF y los consecuentes riesgos, consideramos que es adecuado este nivel de evaluación interna. Sin embargo, cuando realizamos su calificación, esta MF estaba considerando transformarse en una entidad lucrativa. Si la institución sigue adelante con estos planes, necesitará una función de auditoría interna mucho más sofisticada e independiente.

Perfil financiero
Realizamos nuestras evaluaciones de calificación para el programa piloto durante el último trimestre de 2008 y la parte inicial de 2009 y en algunos casos basamos las calificaciones en las cifras de medio año de 2008.

El perfil financiero de una MF es una combinación del riesgo crediticio, riesgo de mercado, riesgos de fondeo y liquidez, ingresos, capital y flexibilidad financiera. Las ponderaciones que dimos a estos factores fueron diferentes dependiendo del tipo de institución y del perfil específico de la MF. Esto es particularmente importante porque las MFs incluyen ONGs, instituciones financieras no bancarias, bancos e instituciones respaldadas por el gobierno.

Muchas MFs de primer nivel han mostrado históricamente una fuerte calidad de activos (con carteras vencidas de un solo dígito), elevados márgenes financieros netos (NIMs), elevados costos operativos, y financiamiento de largo plazo a bajo costo otorgado por inversionistas de desarrollo. Observamos características similares en las MFs calificadas en el periodo de revisión. Sin embargo, muchas de las MFs en economías que tienen una elevada integración con el sistema global están enfrentando mayor vulnerabilidad derivada del entorno macroeconómico, lo que potencialmente erosionará sus posiciones financieras en 2009.

Muchas MFs reciben otros subsidios explícitos e implícitos. Si los subsidios son importantes, consideramos el impacto de su daño o pérdida y determinamos un escenario de estrés a la baja para obtener un panorama más claro del desempeño financiero no subsidiado de la MF. Aunque la mayoría de las MFs reciben algún tipo de apoyo en forma de fondeo de bajo costo, asistencia técnica o diferidos fiscales (protecciones) en el caso de las ONGs, no consideramos que sean importantes para su desempeño en general.

Riesgo crediticio
El riesgo crediticio es uno de los principales factores en nuestra evaluación de MFs porque la sustentabilidad de la organización está estrechamente vinculada con el desempeño de su cartera de crédito.

Nuestro análisis de los riesgos crediticios de estas instituciones muestra lo siguiente:

  • La mayoría de las MFs presentan una calidad de activos sólida que va de menos de 2% a 4% de cartera vencida a total, lo que está en línea con el promedio de la industria de alrededor de 3% (véase la Tabla 4). La cobertura de reservas es, en la mayoría de los casos, superior a 100%.
  • Unas cuantas instituciones mostraron carteras vencidas muy elevadas y una calidad de activos en deterioro. Sin embargo, sus equipos gerenciales están dando pasos de manera proactiva para resolver la situación.
  • La creciente competencia en unos cuantos de los mercados ha generado estrategias de crecimiento agresivas por parte de algunas MFs, lo que resulta en menores estándares de asignación de crédito y en un deterioro de la calidad de activos.
  • En general, los equipos administrativos cuentan con prácticas en vigor muy sólidas de originación y cobranza. En los casos donde las MFs enfrentaban problemas, la administración fue proactiva y pareció ocuparse de estas dificultades de manera efectiva.
  • Las MFs con una cartera vencida muy elevada respondieron apropiadamente a los problemas en sus prácticas de originación mediante el reestablecimiento de estándares estrictos para el otorgamiento de créditos y la reducción de las expectativas de crecimiento.
  • A medida que las condiciones económicas se deterioran, estamos observando que aumentan las políticas de restructuración. Standard & Poor’s no considera la reestructuración como una ruta firme para manejar los activos problemáticos porque podría esconder otras dificultades en la cartera de créditos. Sin embargo, en nuestra opinión, podría ser necesaria en el corto plazo para solucionar la debilidad en el flujo de efectivo de un cliente o para hacer frente a la competencia y mantener la base de clientes.

Riesgo de Mercado
El riesgo de intermediación generalmente tiene poca relevancia para las MFs. Usamos elementos de las instituciones financieras para revisar los riesgos de inversión de fondeo y liquidez de las MFs e incorporamos las limitaciones que enfrentaron en nuestra evaluación. Tales limitaciones corresponden a tres áreas:

  • La estructura legal (por ejemplo, reguladas frente a no reguladas) de la MF y su acceso a diversas fuentes de fondeo;
  • La falta de acceso a instrumentos de cobertura para mitigar su exposición ante fluctuaciones abruptas del mercado cambiario, derivada del hecho de que tiene fondeo en moneda extranjera; y
  • Los riesgos estructurales de tasa de interés debido al mandato gubernamental de establecer límites máximos a las tasas de interés.

Nuestro análisis de los riesgos de mercado muestra lo siguiente:

  • Los comités de pasivos y activos han manejado adecuadamente el riesgo de mercado sobre una base regular. Algunas de las instituciones más sofisticadas evalúan el riesgo de mercado diariamente.
  • Los principales riesgos de mercado que afrontan las MFs son los de tasas de interés y cambiario. Pueden manejar sus riesgos de tasa de interés porque sus productos de crédito son de corto plazo. Esto les permite aplicar cambios bastante rápido a las tasas de préstamo de los clientes para acomodar cualquier incremento en los instrumentos de fondeo de mediano a largo plazo de las MFs. En la mayoría de los casos, los elevados diferenciales existentes en los márgenes de las MFs ofrecen protección para mitigar este riesgo. Además, los financiamientos de estas instituciones generalmente son en tasa fija.
  • Nos preocupa la exposición en moneda extranjera en general pero más para las economías dolarizadas. Sin embargo, las MFs que revisamos han manejado adecuadamente esta exposición con depósitos que la calzan, con actividades de financiamiento y líneas crediticias en moneda extranjera o con cuentas de depósito establecidas fuera del país de origen.
  • Algunas MFs en países como Ecuador y Colombia enfrentan un riesgo potencial de tasas de interés debido a los límites máximos sobre éstas impuestos por los órganos regulatorios de esos países. Aunque dichos límites eran lo suficientemente elevados de manera que no afectaban los márgenes de las MFs cuando realizamos la revisión, de todas maneras debemos ponderar este riesgo porque tiene el potencial de debilitar significativamente su desempeño.
  • La mayoría de las MFs no usan instrumentos financieros complejos (por ejemplo, derivados y swaps de tasas de interés). Sin embargo, unas cuantas utilizan instrumentos de cobertura para minimizar sus exposiciones en moneda extranjera. Considerando los elevados costos relacionados de estos instrumentos, algunas de las MFs están buscando alejarse de ellos. En general, los instrumentos de cobertura complejos no están fácilmente disponibles en los mercados donde operan las MFs. Las MFs que usan alguna forma de instrumentos de cobertura, optan por esquemas muy simples de derivados que monitorean de manera estrecha.
  • Las MFs con un enfoque más agresivo para realizar inversiones, incluyendo instrumentos corporativos, han empezado a reducir su exposición debido a la reciente volatilidad en el mercado. Ponemos especial atención a las entidades que adoptan un enfoque agresivo en sus inversiones.

Riesgo de Fondeo y Liquidez
Esta área también merece un peso importante en el análisis. Dependiendo de la estructura legal de una MF, podría tener un rango más amplio de alternativas de fondeo, incluyendo algunas que son exclusivas de la industria (véase la Tabla 5). Dichas alternativas incluyen los depósitos minoristas obligatorios de la MF vinculados a productos de crédito y el fondeo destinado específicamente a desarrollar MFs por parte de programas gubernamentales o entidades tales como donantes internacionales o agencias. Debido a la agenda social de muchas de estas fuentes de fondeo, tienden a ofrecer plazos más largos incluso durante épocas en las que escasea la liquidez, lo que resulta en calces favorables de activos / pasivos. Estas fuentes únicas de fondeo de la industria generalmente ofrecen los recursos solamente en divisas. Por consiguiente, el análisis debe determinar que tan adecuadamente se identifican y manejan estas exposiciones importantes en divisa extranjera.

Nuestro análisis de riesgos de fondeo y liquidez mostró lo siguiente:

  • La mayoría de las MFs revisadas tienen sólidos procedimientos de manejo de activos y pasivos y no presentan problemas importantes de liquidez en el corto plazo.
  • Diez de las MFs son instituciones que captan depósitos, por lo que sus costos de financiamiento son más estables y es menos probable que se vean amenazados por la crisis de liquidez en el corto plazo (véanse las gráficas 1 y 2).
  • Las MFs que son ONGs dependen en gran medida del financiamiento externo en divisas porque no pueden captar depósitos. Sin embargo, la mayoría cuentan con sistemas apropiados en marcha para cubrir cualquier exposición al riesgo cambiario. Algunas usan instrumentos de cobertura para cubrir sus exposiciones en moneda extranjera, pero ninguna utiliza instrumentos derivados complejos. Dada la escasez de fondeo derivada de la crisis de crédito global, la debilidad en las estructuras de liquidez y fondeo de estas MFs podría obstaculizar seriamente su crecimiento.
  • Aunque las MFs a menudo consideran los depósitos como una fuente de fondeo de bajo costo, existen otras que perciben que la captación es demasiado cara –dado que la infraestructura necesaria es muy costosa–, y aplican una estrategia alterna para ofrecer opciones de ahorro a sus clientes y para tener acceso a líneas directas de crédito para propósitos de fondeo. Estas estrategias subrayan las alternativas proactivas y creativas que desarrollan los equipos gerenciales para manejar sus necesidades de liquidez con una estructura de costos eficiente.
  • Los depósitos también sirven como garantías líquidas para los productos crediticios, creando un nivel de estabilidad en la calidad de activos para algunas MFs.

Ingresos y rentabilidad
Al evaluar la rentabilidad, las consideraciones clave que aplican para las instituciones financieras en la determinación de su capacidad para generar ingresos en el largo plazo, también son relevantes para las MFs. En nuestra opinión, algunos índices específicos de la industria de microfinanciamiento también deben considerarse para evaluar la rentabilidad. El modelo de negocio del microfinanciamiento generalmente resulta en índices más altos de costo / ingreso que los de un banco típico, lo que es reflejo del elevado costo que implica administrar créditos pequeños con vencimientos predominantemente de corto plazo (véase la Gráfica 3). Además del índice costo / ingreso, otras características clave de las MFs que, en general, resultan en razones financieras que difieren de las de bancos típicos incluyen los índices del margen financiero neto, de las reservas para créditos y de eficiencia tales como los índices de eficiencia por empleado (número de créditos y clientes a ejecutivo de crédito, número de créditos y clientes a personal).

Nuestro análisis de rentabilidad e ingresos encontró (véase Tabla 6):

  • Elevados márgenes financieros netos, crecimiento sólido y buena calidad de activos que se reflejaron en buenos índices de eficiencia en la mayoría de las MFs, en promedio de 50%, en línea con sus pares en la región.
  • Las instituciones que tienen índices de eficiencia muy elevados (de 75% en promedio) se han visto afectadas por diversos problemas, tales como el incremento en las provisiones debido al deterioro en la calidad de activos o un cambio en los requerimientos de los reguladores, un aumento en personal y sucursales, o una reestructura de la cartera de la MF debido a una mezcla de productos no apropiada.
  • Los costos relacionados con la captación de depósitos han afectado directamente los índices de eficiencia de algunas MFs. Aunque los depósitos son una fuente estable de fondeo, pueden constituir una operación que implica una administración más costosa, lo que le incrementa el gasto operativo de la MF.

En general, los elevados márgenes financieros netos permiten que las MFs mantengan niveles de rentabilidad de adecuados a buenos, los cuales se compara bien con los de otros tipos de instituciones financieras (véase la Gráfica 4).

Capital y Flexibilidad financiera
Normalmente, las MFs tienen menores niveles de apalancamiento dada la particularidad de sus perfiles de riesgo. Sin embargo, las que tienen trayectorias de operación más largas y confianza en sus políticas de administración de riesgo, tienden a aumentar sus niveles de apalancamiento. Consideramos que es importante entender la posición que ocupa una MF en este proceso y si el objetivo de apalancamiento es apropiado. Actualmente, la mayor parte de su capital proviene de donantes y/o accionistas. En general, la mayoría de las MFs no usan instrumentos de mercado para recaudar capital.

Nuestro análisis de capital y flexibilidad financiera encontró lo siguiente (véase la Tabla 7):

  • Todas las ONGs tienen índices de capitalización muy sólidos, lo que es reflejo de la práctica de capitalizar las utilidades retenidas porque no se permite el pago de dividendos.
  • Los fuertes índices de capitalización de estas instituciones también les proveen de una protección firme frente a pérdidas futuras inesperadas.
  • Los sólidos índices de capitalización también reflejan el nivel de flexibilidad financiera, lo que indica la disponibilidad de recursos para lidiar con contingencias futuras.

Los menores índices de capitalización de las MFs que son bancos e instituciones financieras no bancarias reflejan el impacto de sus políticas de pago de dividendos, lo que limita su capacidad de generación interna de capital. En estos casos, evaluamos si su cobertura de reservas y generación interna de capital es suficiente para afrontar futuras pérdidas crediticias.



Lecciones aprendidas
Dentro de un rango de calificación global de ‘BB’ o inferior (véase la Gráfica 5), la mayoría de las MFs que revisamos cuentan con las herramientas necesarias y están relativamente bien posicionadas para enfrentar la crisis financiera mundial. Durante el periodo de revisión en 2008, el desempeño de muchas de las MFs en el programa piloto osciló de adecuado a sólido frente a sus pares. En nuestra opinión, lo hicieron relativamente bien debido a su administración proactiva y sólida, su fuerte calidad de activos, sus posiciones bien manejadas de activos y pasivos, y su exposición limitada en general a moneda extranjera. Consideramos que, en términos generales, las MFs calificadas muestran mejor desempeño en su calidad de activos que las instituciones financieras en sus respectivos países.

El grupo de MFs que estudiamos representan las instituciones más sólidas y con más experiencia en el sector de microfinanciamiento, generalmente las de Tier I y las principales del segmento Tier II. En la mayoría de los casos, estas instituciones son las de mejor desempeño en microfinanciamiento en sus respectivos países y también en la industria. Las instituciones que presentaron deterioro en su calidad de activos están dando pasos proactivos para enfrentar esta situación. Aunque algunas de las entidades han estado lidiando con dificultades para obtener fondeo desde el último trimestre de 2008 y principios de 2009, se muestran optimistas de que la liquidez en el mercado mejorará hacia el final de este año. Una de las MF en nuestro estudio incluso espera realizar una emisión de deuda en el mercado en el futuro cercano.

Los principales retos para estas instituciones son la obtención de financiamiento adecuado y de largo plazo, ya sea mediante una mayor captación de depósitos o deuda con una estructura de costos efectiva; mantener la fortaleza de su calidad de activos a medida que crecen sus carteras; y la construcción de organizaciones más eficientes en lo que respecta a los costos. En nuestra opinión, otro punto importante para estas instituciones es mantener un diálogo frecuente con el gobierno y los órganos regulatorios, para ayudar a limitar cualquier potencial requerimiento regulatorio contraproducente o acciones intervencionistas.

Muchas de las MFs calificadas esperan un descenso en la cobranza de su cartera, pero no prevén que la morosidad supere el 5%, de acuerdo con las respuestas que ofrecieron en cuestionarios y en conversaciones recientes. Identificaron la inflación general, y específicamente el incremento en el precio de alimentos; las contracciones en sus economías; el desempleo; y la caída en el flujo de remesas, como los principales factores que afectan la capacidad de pago de sus clientes. Las MFs están empleando diversas estrategias para hacer frente a estas condiciones, entre las que se encuentran la adopción de planes de crecimiento más conservadores, la revisión más estrecha de sus prácticas de originación, y el incremento de su eficiencia operativa mediante una mayor productividad. La mayoría de las MFs han experimentado un entorno de fondeo más complicado con incrementos en el costo de los recursos, limitado acceso a los mismos, y cierta contracción en el ahorro. Sin embargo, la mayoría de ellas calificaron como “ligeras” sus preocupaciones sobre la renovación de sus líneas de fondeo por parte de sus proveedores de fondos y donantes.

La meta del BID al incorporar a Standard & Poor’s para realizar el proyecto piloto de calificaciones en 2008 buscaba dos objetivos. Uno era promover el desarrollo de una mayor transparencia y difusión de información de las MFs para contribuir a generar una participación más activa por parte de los inversionistas primarios. El otro era apoyar la emisión de calificaciones crediticias estandarizadas y aceptadas a nivel global, para estas instituciones. El BID esperaba que las MFs que participaran en el proceso pudieran obtener el beneficio de contar con una calificación global, que facilitaría a los inversionistas la evaluación y comparación con otras oportunidades de grado especulativo.

Las condiciones actuales de mercado y la estrechez crediticia han obstaculizado el acceso de las MFs a los mercados de capitales, aminorando algunos de los beneficios inmediatos de contar con una calificación global. Además, en algunos casos, las calificaciones de las MFs se han visto afectadas por las calificaciones soberanas de sus países de origen. De acuerdo con la práctica común de Standard & Poor’s, las MFs tienen el derecho de solicitar que sus calificaciones se mantengan confidenciales o no públicas. Sin embargo, esperamos que las MFs hagan públicas las calificaciones confidenciales que faltan a medida que mejoren los mercados.

Varias MFs expresaron su preocupación de que los inversionistas del sector no entiendan claramente las diferencias entre una calificación crediticia en la escala global, una en escala nacional y una de otras agencias especializadas. Consideramos que el conocimiento del mercado y comprensión de la clase de activos de microfinanciamiento están siguiendo una pauta similar al desarrollo de otras clases de activos de mercados emergentes que también exigieron mayor transparencia y parámetros estandarizados en sus etapas iniciales de desarrollo. En conversaciones entre Standars & Poor’s, los participantes del mercado y especialmente inversionistas globales, no solamente inversionistas socialmente responsables, todos se refirieron a la ausencia de estándares aceptados mundialmente para esta clase de activo como una limitante en su capacidad para invertir en esta área.

Análisis relacionado
  • “Banking Industry County Risk Assessments”, publicado en inglés. Agosto 5, 2009
  • “S&P’s Banking Industri Country Risk Assessments: Global Annual Roundup”, publicado en inglés. Agosto 9, 2007
  • “External Support Key in Rating Private Sector Banks Worldwide”, publicado en inglés, Febrero 27, 2007
  • “How Systemic Importance Plays A Significant Role In Bank Ratings”, publicado en ingles. Julio 3, 2007.
  • “Enhanced Methodology and Assumptions for Rating Government-Related Entities”, publicado en ingles. Junio 29, 2009.
  • “Microfinancieras: Metodología y supuestos - Factores crediticios clave”, Agosto 5, 2009.

Los autores desean agradecer a Andrea Esposito y Nelun Wijeyeratne por sus contribuciones a este artículo.