El 11 de agosto de 2008, Standard & Poor's Ratings Services bajó sus calificaciones de largo plazo en escala global de la Provincia de Mendoza y de la Provincia de Buenos Aires a 'B' desde 'B+', en línea con la baja de las calificaciones soberanas de Argentina a ‘B’ de ‘B+’ reflejando el estrecho vínculo entre estos gobiernos provinciales y el soberano. La tendencia de las calificaciones de ambas provincias argentinas es estable.
Standard & Poor’s también afirmó su calificación en escala global de ‘B+’ de la Ciudad de Buenos Aires. La tendencia permanece estable. A diferencia de otros gobiernos locales en Argentina, la calificación de la Ciudad de Buenos Aires se mantiene sin cambio reflejando su posición privilegiada en términos de flexibilidad financiera (las transferencias del gobierno central constituyen solamente 12,9% de los ingresos operativos totales de la ciudad) y bajo nivel de deuda (estimado en 18,9% de los ingresos operativos).
Tendencia
La tendencia estable de las provincias de Mendoza y Buenos Aires refleja la dependencia de estos gobiernos del financiamiento recibido de la República Argentina.
La tendencia estable de la Ciudad de Buenos Aires incorpora la expectativa de que un manejo conservador y bajos niveles de deuda continuarán brindándole flexibilidad financiera adicional en los próximos dos a tres años. Por lo tanto, estimamos que la ciudad de Buenos Aires será capaz de afrontar las crecientes presiones sobre los gastos presupuestarios en línea con un nivel de calificación ‘B+’. Un mayor deterioro fiscal generado por incrementos insostenibles en el gasto podría generar presiones sobre la calificación y resultar en una revisión de la tendencia a negativa desde estable.