The McGraw-Hill Companies
Latinoamérica | Otros sitios Regístrese | Conéctese
HOME PAGE
PRODUCTS & SERVICES
RESEARCH & KNOWLEDGE
ABOUT S&P
     

Calificaciones

  Imprima esta página

Standard & Poor's confirma calificaciones de 'B de República Dominicana; la perspectiva es estable

Fecha de publicación:    Jul 13, 2009 00:00 EST
Contactos analíticos:
Olga Kalinina, CFA, Nueva York (1) 212-438-7350;olga_kalinina@standardandpoors.com
Richard Francis, Nueva York (1) 212-438-7348; richard_francis@standardandpoors.com

Resumen

  • La recesión global ha expuesto las debilidades en la gobernabilidad, institucional, y estructural de la República Dominicana que no han sido atendidas, las cuales dificultan actualmente una respuesta de políticas efectivas ante la crisis.
  • Estamos confirmando nuestra calificación soberana de largo plazo de ‘B’ de República Dominicana. La perspectiva se mantiene estable.
  • Esperamos que el gobierno contenga su déficit fiscal este año y el siguiente, y que asuma una postura más pragmática hacia un acuerdo precautorio stand-by con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en caso de que las condiciones externas se deterioren más de lo esperado.


Acción de Calificación
Nueva York, 13 de julio de 2009.- Standard & Poor's Ratings Services confirmó sus calificaciones soberanas de largo y de corto plazo de 'B' de la República Dominicana. La perspectiva se mantiene estable.

Fundamento
La República Dominicana entró a la crisis económica global con muchos problemas estructurales sin resolver (tales como grandes necesidades sociales y de infraestructura, elevadas tasas de interés y un sector de electricidad ineficiente y generador de pérdidas), instituciones débiles y una combinación de políticas débilmente coordinada. A medida que las presiones económicas se intensificaron en 2008, estas debilidades se manifestaron en un creciente descontento social, señales de políticas divergentes, y en la politización de la toma de decisiones.

La economía del país se está contrayendo marcadamente, y se proyecta que el crecimiento real del PIB en 2009 caerá 0.5%, en comparación con el crecimiento de 5.3% en 2008. La contracción se deriva de la decreciente demanda interna (debido a un menor nivel de remesas, una confianza más débil de inversionistas y consumidores, y una tasa de desempleo más alta) y de las exportaciones —especialmente minería, zonas de exportación libres de aranceles, y turismo—, que están sufriendo un severo revés como resultado de la crisis económica mundial.

La política monetaria sigue siendo la principal fuerza contracíclica para este año. El banco central ha estado flexibilizando su postura desde diciembre de 2008, bajando la tasa de referencia a 4.5% y usando fondos externos para inyectar liquidez en la economía. Al mismo tiempo, las políticas fiscales todavía se conducen con base en consideraciones políticas, como se demostró en el relajamiento de la política fiscal relacionado con las elecciones de 2008. Lograr una consolidación fiscal en medio del creciente malestar social no será fácil, y Standard & Poor’s prevé sólo una pequeña reducción en el déficit del gobierno general a 4% del PIB (incluyendo las pérdidas cuasi-fiscales del banco central) en 2009 desde 4.7% en 2008.

En el frente externo, esperamos que el ahorro obtenido por los precios más bajos del petróleo y por la reducción drástica de las importaciones, lleven a la baja el déficit de la cuenta corriente externa a un estimado 6.3% del PIB en 2009, desde 9.7% en 2008. Sin embargo, los flujos de inversión extranjera directa (IED) también serán menores (a pesar del inicio de las promisorias inversiones de Barrick Gold Corp.), y cubrirán 60% del déficit de la cuenta corriente en 2009, en comparación con el 65% de 2008. Con flujos de capital privado menos robustos que en los años anteriores, es probable que el nivel de las reservas de divisas baje moderadamente en 2009, antes de empezar a recuperarse en 2010. La posición de liquidez externa del país, aunque es débil, es probable que se mantenga estable, Esperamos que los requerimientos de financiamiento bruto oscilen alrededor de 127% de los ingresos de la cuenta corriente y reservas utilizables en los próximos años.

Perspectiva
La perspectiva estable refleja el balance de los riesgos entre el desempeño continuamente débil y la respuesta monetaria proactiva dirigida a estimular la economía dominicana en épocas de recesión global. Una posición de liquidez externa relativamente estable (aunque débil) en el corto plazo añade una estabilidad adicional a las calificaciones de ‘B’. Además, la recuperación esperada del crecimiento económico en 2010 y las sólidas perspectivas de crecimiento, respaldadas por flujos sólidos de IED, deberían mejorar las posiciones fiscal y externa del país con el paso del tiempo. Hacer frente a los problemas estructurales e institucionales requerirá más tiempo y una voluntad política sólida, pero la resolución de estás augurará una mayor calidad crediticia. Por otro lado, si la balanza de pagos enfrente una presión más severa de lo esperado, debido a un entorno externo más riguroso o porque no se logra tomar las medidas políticas correctivas, la calidad crediticia se verá afectada.

Análisis relacionado

“Calificaciones soberanas: Un resumen”, publicado el 29 de mayo de 2009.