Resumen
- La creciente resistencia de la economía de Colombia ha ayudado a sortear la desaceleración global actual.
- Como resultado, estamos confirmando todas las calificaciones soberanas de Colombia.
- La perspectiva se mantiene estable, lo que refleja un balance relativo de factores favorables y desfavorables que afectan la calidad crediticia del soberano.
Acción de Calificación
Nueva York, 23 de julio de 2009.- Standard & Poor’s Ratings Services confirmó hoy sus calificaciones soberanas en moneda extranjera de largo plazo de ‘BB+’ y de corto plazo de ‘B’, y en moneda local de largo plazo de ‘BBB+’ y de corto plazo de ‘A-2’ de la República de Colombia. Al mismo tiempo, Standard & Poor’s confirmó su evaluación de riesgo de transferencia y convertibilidad de ‘BBB’ de Colombia. La perspectiva se mantiene estable.
Fundamento
Las calificaciones están sustentadas por la creciente resistencia de la economía de Colombia, que da mayor margen de maniobra a los estrategas de políticas para establecer políticas monetarias y fiscales contracíclicas durante la actual recesión. La combinación de crecimiento en los mercados financieros locales, el establecimiento de metas de inflación y un tipo de cambio flexible, han fortalecido la capacidad de Colombia para absorber el impacto de la desaceleración global con menos problemas que los que habría tenido hace a penas unos años.
Las mejoras en el perfil de deuda en los últimos años, han reducido la vulnerabilidad de Colombia a los impactos externos. La deuda en moneda local actualmente representa un 70% de la deuda total del gobierno, y el sector privado no financiero también ha reducido su exposición neta a pasivos en moneda extranjera. Además, es probable que se mantenga el consenso político en el país sobre políticas económicas favorables al mercado hasta después de las elecciones presidenciales de 2010.
Las calificaciones están limitadas por la rigidez fiscal de Colombia que amenaza con empeorar el balance estructural del gobierno en el mediano plazo, lo que generaría un nivel de deuda más alto. El gobierno afrontará presiones sobre el gasto en los próximos dos años en términos de atención médica y transferencias a los gobiernos locales, mientras que los ingresos podrían experimentar un crecimiento económico negativo o bajo. Además, se proyecta que la deuda del gobierno general alcance 41% del PIB en 2009, en comparación con el nivel de la mediana de 37% para soberanos con calificaciones similares.
Perspectiva
La perspectiva estable incorpora un creciente déficit del gobierno central y la carga de la deuda en 2009 que se derivó de la recesión económica y del empeoramiento de las condiciones externas. Los factores que atenúan el impacto negativo de estas tendencias son el fácil acceso del gobierno al financiamiento (tanto interno como en el extranjero), la capacidad recientemente reforzada para mantener la estabilidad económica en medio de la recesión mundial, y las perspectivas de crecimiento favorables a largo plazo.
Las presiones fiscales podrían persistir en 2010 y más adelante debido a las crecientes necesidades de gasto relacionadas con la atención de la salud y otros servicios. Las dificultades para hacer frente a esta presión fiscal de manera oportuna, podrían ampliar el déficit estructural del gobierno central. Esto, aunado a un crecimiento del PIB que continúe bajo, podría empeorar sustancialmente la flexibilidad fiscal del soberano y la carga de deuda, lo que debilitaría la calidad crediticia. Del mismo modo, los pasivos contingentes del sector financiero y del sector privado no financiero podrían generar un aumento inesperado de la deuda pública, lo que deterioraría la calidad crediticia
Por el contrario, la calificación podría mejorar después de 2009 si las finanzas del gobierno y la liquidez externa se mantienen estables durante la crisis económica mundial. Si la economía de Colombia resiste con éxito el severo estrés derivado de la desaceleración mundial, se podrían sentar las bases para un alza de calificación cuando la economía mundial comience a recuperarse y si los perfiles fiscal y de deuda del país se fortalecen.
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