Si bien el rescate financiero del CL Financial Group por parte de Trinidad y Tobago le podría costar hasta 6% del PIB esperado para 2009, sus sólidas posiciones fiscal y externa respaldan la flexibilidad de sus políticas.
Además, el perfil y la carga de la deuda del gobierno limitan la vulnerabilidad externa.
Como resultado, retiramos las calificaciones de nuestro listado de Revisión Especial (CreditWatch) con implicaciones negativas, las confirmamos y asignamos una perspectiva estable.
Acción de Calificación
Nueva York, 14 de septiembre de 2009.- Standard & Poor’s Ratings Services confirmó hoy sus calificaciones soberanas de la República de Trinidad y Tobago en moneda extranjera de 'A/A-1' y en moneda local de 'A+/A-1', y las retiró de su listado de Revisión Especial (CreditWatch) con implicaciones negativas, donde las colocó el 3 de febrero de 2009. La perspectiva es estable. Además, Standard & Poor’s confirmó su evaluación de riesgo de transferencia y convertibilidad del soberano de ‘AA’.
Fundamento
Standard & Poor’s las calificaciones de Trinidad y Tobago retiró de su listado de Revisión Especial tras evaluar las posibles consecuencias y el costo asociado del rescate de uno de los conglomerados financieros más grandes del país: CL Financial Group (CLFG). Suponiendo que no se obtiene recuperación alguna de la venta de activos, estimamos una pérdida bruta potencial para el gobierno de aproximadamente $9,000 millones de dólares de Trinidad y Tobago (TT) (6% del PIB esperado para 2009). Al mismo tiempo, el sólido perfil fiscal de Trinidad y Tobago, que ha sido resultado de varios años de altos precios en el sector energético, da al gobierno la flexibilidad fiscal y externa necesaria para administrar este nivel de deuda potencial así como la crisis financiera internacional actual sin debilitar materialmente las finanzas públicas.
El gobierno está respondiendo a estos impactos a través de medidas fiscales contracíclicas. En este contexto, Standard & Poor’s espera que el gobierno general presente un déficit de 4.5% del PIB en 2009, frente al superávit de 6.3% del PIB en 2008. En 2010, estimamos que el déficit sea de aproximadamente 3.5% del PIB a medida que el gobierno continúa con su programa de infraestructura pública que busca mitigar el impacto de la crisis económica mundial sobre Trinidad y Tobago.
Standard & Poor’s no espera que el gobierno contribuya ni use el Heritage and Stabilization Fund (HSF) para financiar el déficit esperado en 2009 o en 2010, con lo que se mantendrá el balance del fondo en aproximadamente 11% del PIB de 2009. Consideramos que el gobierno financiará el déficit con deuda, principalmente local. Como resultado de ello, esperamos que la deuda neta del gobierno general llegue a 7% del PIB en 2009 y 12% en 2010, lo que se compara favorablemente con 28% y 31% para las medianas de sus pares calificados con ‘A’ en los mismos periodos respectivos.
Perspectiva
La calidad crediticia de Trinidad y Tobago podría fortalecerse adicionalmente en el mediano plazo si mejora la transparencia, gobernabilidad y regulación de la industria financiera (y entre empresas del sector público, en particular). Por el contrario, un deterioro fiscal superior al esperado generado por costos superiores a los estimados, asociados con el rescate gubernamental de CLFG, así como una baja en el ritmo de reestructura de las entidades gubernamentales, podría llevar a una acción de calificación desfavorable.